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Archivo para Septiembre, 1999

Resumen y conclusiones

Domingo, Septiembre 26th, 1999

Los sistemas de telefonía móvil utilizan la transmisión de ondas de radio para permitir la comunicación de los usuarios desde cualquier lugar e incluso en movimiento. Las ondas de radio son en realidad emisiones electromagnéticas de la misma naturaleza que los rayos, la luz o el calor. Asimismo, existen multitud de elementos domésticos que también producen este tipo de emisiones como son la televisión, los mandos a distancia, los hornos microondas, etc. La única diferencia entre ellas es la frecuencia y la intensidad utilizada.

Así, la potencia máxima que emplea una estación base de telefonía móvil es de 500 vatios y de 2 vatios en el caso de los teléfonos móviles. Estos valores son muy pequeños si se comparan con los 800 vatios que suelen tener los hornos microondas domésticos, los 100.000 – 500.000 vatios de una estación emisora de televisión o los 2.000.000 vatios de una emisora de radiodifusión.

En función de su frecuencia, cualquier campo electromagnético puede ubicarse en lo que se denomina espectro electromagnético. En él se especifican dos niveles de emisiones: ionizantes y no ionizantes. Debe subrayarse que las frecuencias de operación de la telefonía móvil son muy inferiores a las de las emisiones ionizantes, por lo tanto pertenecen claramente a las no ionizantes, que no tienen energía suficiente en ningún caso para modificar las moléculas de las células vivas.

No existe evidencia científica de que la exposición a campos electromagnéticos con niveles inferiores a los establecidos en las normativas tengan efectos perjudiciales para la salud. Por otra parte, informes de instituciones como la Organización Mundial de la Salud, la American Physical Society, la Danish Cancer Society, el National Cancer Institute de Estados Unidos, la American Medical Association o la Royal Society de Canadá son concluyentes al señalar que “no existen evidencias que prueben la existencia de perjuicios para la salud derivados de los sistemas de telefonía móvil”.

Los sistemas de telefonía móvil, tanto estaciones base como el resto de los elementos de sus redes y terminales, están autorizados e inspeccionados por el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Efectos sobre los Seres Vivos

Sábado, Septiembre 25th, 1999

Existen dos efectos descritos en la literatura científica: los efectos térmicos y los efectos no térmicos.

Los efectos térmicos

En general, los efectos comprobados bajo exposición a campos electromagnéticos usados por las telecomunicaciones están relacionados con la capacidad que poseen estas ondas de inducir corrientes eléctricas en los tejidos expuestos, lo que conduce a una elevación de la temperatura interna del cuerpo. Si el incremento de la temperatura corporal provocado por la exposición a la radiación no es severo (menos de 1 oC), la sangre circulante es capaz de disipar el exceso moderado de calor.

Para que los efectos térmicos sean apreciables, la potencia de los campos electromagnéticos debe ser mucho más alta, unas 1000 veces mayor que la potencia normalmente utilizada en la telefonía móvil. Por tanto, cabe concluir que la telefonía móvil no causa ni ha causado nunca efectos térmicos perjudiciales.

Sobre este tema existe un amplio consenso entre científicos y expertos. El cumplimiento de los criterios de control, incluidos en la normativa anteriormente citada, garantiza la inocuidad de los efectos térmicos.

Efectos no térmicos

En los estudios epidemiológicos realizados sobre poblaciones expuestas exclusivamente a campos electromagnéticos emitidos por la telefonía móvil se ha comprobado que no existe relación probada entre el uso de esta tecnología y la proliferación de cualquier enfermedad.

Trabajos recientes han investigado un conjunto de molestias generadas en personas expuestas a campos electromagnéticos, como dolores de cabeza, insomnio o cambios en el electroencefalograma. En estas investigaciones no se ha podido determinar ninguna relación causa-efecto que demuestre que las dolencias sean provocadas por la exposición a campos electromagnéticos. En alguno de los trabajos se demuestra que las personas aquejadas de estas molestias seguían manifestándolas pese a haber desconectado los equipos de telefonía móvil cercanos.

La opinión general entre los especialistas es que actualmente no existe evidencia de efectos nocivos para la salud derivados de exposiciones a campos electromagnéticos de la telefonía móvil.

Normativa sobre Campos Electromagnéticos

Viernes, Septiembre 24th, 1999

En la normativa actual cabe distinguir dos tipos de límites referentes a los campos electromagnéticos. Se trata, por un lado, de limitar la potencia máxima de una estación de base de telefonía móvil y, por otro, los campos electromagnéticos máximos a los que se puede exponer una persona.

Así, en el caso de la potencia máxima de emisión existe una normativa a escala nacional (BOE 231, del 27/09/1994.Orden del 26/09/1994.) que establece los límites máximos para la potencia emitida en cada banda de frecuencia. Esta normativa explica que la potencia máxima permitida para una estación de base de telefonía móvil es de 500 vatios (Potencia Radiada Isótropa Equivalente o PIRE, en la que se tiene en cuenta la potencia de emisión y la ganancia de antena).

Se trata de unos valores muy pequeños si se comparan con los 800 vatios que suelen tener los hornos microondas domésticos, los 100.000 – 500.000 vatios de una estación emisora de TV, o los 2.000.000 vatios de una emisora de radiodifusión.

En cuanto al nivel máximo de campo electromagnético al que puede ser sometida una persona, está reglamentado por una recomendación del Consejo Europeo.

Varias instituciones internacionales han trabajado en la elaboración de una regulación específica de exposición a los campos magnéticos. Así, la Asociación Internacional de Protección de la Radiación (International Radiation Protection Association, IRPA) en su Octavo Congreso Internacional estableció un organismo científico independiente nuevo, la Comisión Internacional de Protección de Radiaciones No Ionizantes (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection, ICNIRP). La función principal del ICNIRP es investigar la radiación no ionizante y desarrollar unas líneas directrices internacionales sobre los límites de exposición.

Como resultado del trabajo realizado por estos organismos, se publicó en abril de 1998 (Health Physics) el documento: “Guidelines for Limiting Exposure to Time-Varying Electric, Magnetic, and Electromagnetic Fields (up to 300GHz)”, que establece las líneas directrices para limitar la exposición a campos electromagnéticos. Estos límites y directivas son los resultados de mediciones y estudios de estos organismos durante un decenio, y, con el conocimiento actualmente disponible, indica que estas restricciones proporcionan un nivel adecuado de protección frente a la exposición a campos electromagnéticos variables en el tiempo.

El 12 de julio de 1999 se aprobó la recomendación del Consejo Europeo sobre la limitación de la exposición del público general a campos electromagnéticos (0 Hz a 300 GHz) (1999/519/EC). Sus límites coinciden con los establecidos en la de ICNIRP en las bandas en que coinciden ambas; valores que como podemos apreciar en la siguiente tabla también coinciden con el Comité Europeo de Normalización Electrotécnico (CENELEC).

De lo anterior se deriva que para las estaciones base montadas en torres, aun cuando soporten múltiples antenas operando simultáneamente, los niveles de exposición a radiofrecuencias que pueda recibir el público en sus inmediaciones son notablemente más bajos que los marcados en los estándares. Por tanto, se asume que la permanencia y la realización de actividades en las proximidades de dichas estaciones no entrañarían riesgos para la salud del público, incluyendo a aquellas personas que sean portadoras o usuarias de instrumentos electrónicos de aplicaciones médicas, como los marcapasos cardiacos, cuyo funcionamiento no se verá afectado por las radiaciones.

Cabe destacar que actualmente está en proceso de elaboración un Real Decreto (proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de Desarrollo de la Ley 11/1998, de 24 de abril General de Telecomunicaciones en lo relativo a las Servidumbres, a los límites de exposición y otras restricciones a las emisiones radioeléctricas), por parte de los Ministerios de Ciencia y Tecnología y de Sanidad y Consumo que previsiblemente se publicará durante este año

Campos Electromagnéticos

Jueves, Septiembre 23rd, 1999

Telefonía Móvil

Introducción

Los sistemas de telefonía móvil utilizan la transmisión de ondas de radio que permiten la comunicación de sus usuarios desde cualquier lugar que se encuentren e incluso en movimiento.

Para poder ofrecer este servicio, los sistemas de telefonía móvil requieren de la existencia de elementos fundamentales como son el propio teléfono móvil y las estaciones base, compuestas primordialmente por antenas receptoras y transmisoras de las señales de radio, además de equipos electrónicos asociados. Para satisfacer las necesidades de los usuarios, los operadores de telefonía móvil deben desplegar una red de estaciones base que proporcione una cobertura con la calidad adecuada.

Antenas de Telefonía Móvil

Las estaciones base son, por tanto, uno de los elementos que forman parte de la infraestructura necesaria para el funcionamiento de una red de comunicaciones móviles, y las torres de soporte de las antenas son los elementos más visibles de las mismas.

Las antenas son las que permiten establecer la comunicación con los usuarios de los teléfonos móviles que se encuentran dentro de la zona de cobertura de la estación de base. Además de las antenas, en la estación de base están los equipos transmisores y receptores, y otros elementos auxiliares necesarios para su correcto funcionamiento. Por ejemplo, para garantizar la actividad aún en el caso de cortes de fluido eléctrico, hay baterías; para asegurar el funcionamiento en épocas de calor, hay equipos de refrigeración. Todos estos elementos están dentro de una caseta que los protege de la intemperie.

Todas las estaciones base deben instalarse conforme a un proyecto realizado por un técnico competente en la materia. Éste vela por el cumplimiento de todas las normas aplicables relativas a seguridad y protección. Desde cada estación de base existe un enlace que le comunica con otros elementos, centrales, controladores, etc., de la red de comunicaciones móviles.

Para poder conseguir, como se ha dicho antes, suficiente cobertura en el interior de los edificios, y la capacidad necesaria para que puedan comunicarse a la vez muchos usuarios, es necesario instalar suficientes estaciones de base en una ciudad. Además, las antenas de estas estaciones deben situarse en puntos relativamente altos con relación a la media que les rodea. Por ello, es habitual ubicarlas en lo alto de edificios, procurando minimizar las obstrucciones cercanas.

Las Ondas Electromagnéticas

Para la transmisión del sonido, la telefonía móvil emplea las ondas de radio. Éstas son en realidad emisiones electromagnéticas de la misma naturaleza que la luz. Asimismo, existen multitud de aplicaciones de estas emisiones; la televisión, la radiodifusión, los hornos microondas o el radar son sólo algunos ejemplos. La única diferencia entre ellas es la frecuencia y la potencia utilizada en cada caso.

Cabe destacar que, además de las fuentes artificiales, necesarias para las aplicaciones descritas anteriormente, existen fuentes naturales de campos electromagnéticos. Hay muchos ejemplos de campos eléctricos y magnéticos en la naturaleza; por ejemplo, los relámpagos no son más que descargas eléctricas desencadenadas por fuertes campos eléctricos que se forman durante las tormentas. De hecho, la tierra por sí sola genera campos magnéticos debido a las corrientes creadas por el movimiento de las masas de tierra en el centro de la tierra. Otra aplicación práctica de los campos magnéticos de la tierra es el uso de las brújulas (que miden dichos campos magnéticos) para determinar los puntos cardinales.

Dentro de las ondas electromagnéticas hay dos tipos de radiaciones: ionizantes y no ionizantes.

· En las radiaciones de frecuencias muy altas, como es el caso de los rayos-X y rayos gamma, la energía de las ondas electromagnéticas es tal que puede provocar el denominado efecto de ionización, es decir, ruptura de uniones químicas. Es por este motivo por lo que a estas radiaciones son denominadas ionizantes (RI).

· Las radiaciones de frecuencias más bajas, las frecuencias a las que opera la telefonía móvil, no tienen en ningún caso energía suficiente para modificar las moléculas de las células vivas; tan sólo contienen energía para generar calor, pero no pueden producir ionización de la materia. Por este motivo son denominadas radiaciones no ionizantes (RNI), y su interacción con los sistemas vivos no es comparable a la descrita para las RI.

Las emisiones electromagnéticas se pueden clasificar según su frecuencia. Las ondas utilizadas por la telefonía móvil en todo el mundo se incluyen entre las llamadas ondas de radio, en concreto con frecuencias entre 900 y 2000 MHz. La luz es también una radiación electromagnética, pero de frecuencia superior. Por último se encuentran las radiaciones ionizantes, con frecuencias superiores a la de la luz y, por lo tanto, millones de veces superiores a las utilizadas por la telefonía móvil.

Los servicios móviles emplean en la actualidad las siguientes bandas de frecuencias: el denominado Global System for Mobile Communications (GSM), que utiliza tecnología digital y opera en la banda de frecuencias de los 900 MHz., y una extensión de este sistema, el European Digital Cordless System (DCS-1800), muy semejante al GSM pero que actúa en la banda de 1800 MHz.

Conceptos Generales

Miércoles, Septiembre 22nd, 1999

¿Qué son las ondas electromagnéticas?
La telefonía móvil utiliza ondas electromagnéticas, también llamadas ondas de radio para transmitir la información. Estas ondas son variaciones en los campos eléctricos y magnéticos que se propagan a través del espacio, como las de sonido lo hacen en el aire. Son provocadas por fuentes naturales -la luz del sol, por ejemplo- o artificiales. Las fuentes de ondas electromagnéticas artificiales se utilizan para transportar señales de numerosos sistemas como la telefonía móvil, la televisión, la radio, etc. La radiación electromagnética es la propagación de campos electromagnéticos mediante ondas a partir de una fuente. Esta denominación comprende distintos tipos de emisiones, dependiendo de la frecuencia de dichas ondas, comprendiendo no sólo las ondas empleadas en radiocomunicación, que son el objeto del actual debate y que, en adelante, denominaremos emisiones radioeléctricas, sino los rayos infrarrojos, la luz visible, la ultravioleta, los rayos X y los rayos gamma, producidos por la materia radiactiva. (Ver gráfico “El Espectro Electromagnético”)

¿Qué es la ionización?
Un ión es un átomo o molécula al que se le ha arrancado un electrón. Cuando se crea un ión se dice que se ioniza la materia. De acuerdo a los postulados de la física cuántica, las radiaciones electromagnéticas constituyen tanto una propagación de ondas como de partículas, denominadas fotones. Estas partículas no tienen masa pero sí energía que es directamente proporcional a la frecuencia de la emisión. Si esta energía, al transferirse parcialmente a la materia, es suficiente para arrancar un electrón a los átomos y moléculas que la constituyen, se crean iones.

¿Qué son las radiaciones ionizantes?
Para ionizar la materia es necesario superar un determinado nivel de energía al que corresponde una determinada frecuencia. Las radiaciones con energía suficiente para crear iones se denominan “ionizantes”.

¿Son ionizantes las ondas de radio?
No. Las frecuencias utilizadas en los sistemas de radiocomunicaciones son varios millones de veces inferiores a las correspondientes a la energía necesaria para ionizar la materia por lo que estas emisiones radioeléctricas son “no ionizantes”.

¿Cómo funcionan los teléfonos móviles?
Los teléfonos móviles se comunican con estaciones base del sistema de telefonía móvil. Estas estaciones base están, a su vez, conectadas a la red telefónica que dirige la llamada al teléfono destino de la llamada (ya sea éste un teléfono fijo o un teléfono móvil). La forma de comunicación del teléfono móvil con la estación base se realiza por medio de ondas electromagnéticas. Un teléfono móvil está en cobertura cuando recibe las ondas electromagnéticas provenientes de, al menos, una estación base.

¿Cuál es la potencia máxima emitida por la antena de una estación base?
La estación base opera con una potencia máxima de 20 vatios. Esta potencia se concentra hacia las zonas de máximo interés permitiendo, con la misma potencia, un mayor alcance. Esta concentración de la potencia en una zona de interés provoca que la potencia equivalente de las ondas electromagnéticas en esa zona aumente hasta algunos cientos de vatios. Esta potencia equivalente (”Potencia Isótropa Radiada Equivalente” o PIRE) no rebasa en ningún caso los 500 vatios. Un repetidor de radio o televisión puede funcionar con una potencia 2.000 veces mayor.

¿Cuál es la potencia máxima emitida por un teléfono móvil?
Depende del estándar de telefonía utilizado. En el estándar GSM, el más ampliamente empleado en España, la potencia máxima puntual es de 2 vatios. La potencia máxima utilizada constantemente es de 0.25 vatios, 8 veces más baja que la máxima permitida.

¿Se utiliza siempre el nivel máximo de emisión?
No. En realidad se emplea muy raramente. La potencia utilizada depende del número de comunicaciones simultáneas y de la distancia entre los teléfonos y la estación base.

¿A qué frecuencia emiten las estaciones base y los teléfonos móviles?
El sistema de telefonía móvil utilizado por los usuarios de telefonía en España utiliza las frecuencias de 900 y 1800 MHz. En un futuro también se empleará la frecuencia de 2000 MHz. La banda de frecuencia de 900 MHz es muy próxima a la utilizada por la televisión, que emplea hasta 850 MHz. Frecuencias cercanas a los 1800 MHz son utilizadas por los teléfonos inalámbricos en los hogares.

Efectos Sobre la Salud y el Entorno

Martes, Septiembre 21st, 1999

¿Existen riesgos para la salud asociados con vivir o trabajar cerca de antenas de estaciones base de telefonía móvil?
No. Las estaciones base operan a muy baja potencia, por lo tanto los campos electromagnéticos son muy débiles. Todos los científicos están de acuerdo en excluir cualquier riesgo para la salud a tan baja potencia. En la vida diaria y en áreas residenciales cercanas a estaciones base, la potencia emitida por las antenas está muy por debajo de los valores límites establecidos en la legislación. De acuerdo con las investigaciones científicas actuales, los límites de potencia garantizan protección de todos los riesgos imaginables.

¿Existe algún efecto a largo plazo causados por los campos electromagnéticos?
No. Por una parte, investigaciones previas no han encontrado evidencias fuertes de que los campos electromagnéticos a largo plazo se traduzcan en un detrimento de la salud; por otra parte, experiencias diarias de la vida cotidiana refutan este argumento. Así, por ejemplo, los televisores emiten campos electromagnéticos que se parecen a los emitidos por las estaciones base. Los televisores han sido utilizados durante 50 años. Hasta la fecha no hay ninguna evidencia que relacione el uso de este electrodoméstico con alguna alteración en la salud de las personas.

¿Qué son los efectos térmicos?
Los campos electromagnéticos generados por estaciones base y teléfonos móviles causan una transferencia de energía que se disipa en forma de calor en los tejidos biológicos cuando entran en contacto con él.

¿Cómo pueden las ondas electromagnéticas incrementar la temperatura de un tejido si no se ven ni se sienten?
Físicamente hablando, el cuerpo humano está formado por partículas. Las ondas electromagnéticas ejercen una fuerza (conocida como “fuerza periódica efectiva”) en esas partículas que a su vez se mueven contra otras. Esta fricción incrementa la temperatura del tejido. Las ondas generadas por las estaciones base tienen una frecuencia de 900 o 1800 MHz.

¿Son peligrosos los efectos térmicos?
No. El calentamiento del cuerpo por radiación, como por ejemplo en las terapias frente al dolor son frecuentes y en absoluto dañino. Ante una fuente de calor de cualquier naturaleza (natural o artificial, el sol o la calefacción de nuestras casas) el cuerpo reacciona eliminando el calor pasivamente por la sangre (por eso aumenta la vascularización en zonas expuestas) y activamente con la transpiración; a estos efectos se les denomina “efecto térmico”. La mayor parte del calor generado cuando utilizamos un teléfono móvil proviene de la batería del teléfono y no de los campos electromagnéticos.

¿Qué son los efectos no térmicos?
Las críticas hacia los teléfonos móviles se dirigen hacia la posibilidad de que causen efectos no térmicos como desorden del sueño, modificaciones sensoriales, etc. Ninguno de estos efectos ha sido probado a pesar de los exhaustivos programas de investigación ya realizados y a otros actualmente en curso. En algunos experimentos con niveles de potencia y frecuencias distintas de las de la telefonía móvil se ha detectado algún efecto no térmico pero bajo condiciones muy especiales.

¿Producen cáncer los campos electromagnéticos?
No. Los campos electromagnéticos generados por las estaciones base y los teléfonos móviles no causan cáncer. Los científicos están de acuerdo en afirmar que las ondas de radio no poseen suficiente energía para producir cáncer. Las pocas referencias bibliográficas que afirman que existen dichos efectos son completamente contradictorias y están basadas en experiencias o estudios epidemiológicos imposibles de repetir. Además, se debe añadir que los equipos de “alta frecuencia” son utilizados en terapias térmicas precisamente contra el cáncer.

¿Son comparables los campos electromagnéticos de la telefonía móvil a los de la alta tensión?
No. Esto es tan absurdo como comparar las ondas de radio de los equipos de telefonía móvil con la luz visible. Las líneas de alto voltaje no emiten ninguna radiación, sin embargo, generan campos eléctricos y campos magnéticos. Los sistemas de telefonía móvil forman un sólo campo llamado “campo electromagnético”. Es significativo que los campos de las líneas de alto voltaje cambien a 50 Hz, mientras que los campos de las estaciones base cambien a 900 y 1800 MHz, 36 millones de veces superior.

¿Existe alguna interacción de los campos electromagnéticos con otros factores ambientales?
No. Hasta la fecha no se ha encontrado ningún indicador de interacción entre los campos electromagnéticos y otros factores ambientales. Es muy difícil de determinar el número de factores que producen un determinado efecto, por lo que es casi imposible poder cuantificar de qué manera cada factor está implicado en un efecto.

¿Se está experimentando con la telefonía móvil?
No. La telefonía móvil no es tan reciente. La telefonía móvil es una nueva tecnología en lo referente al uso de la información y de la tecnología de ordenadores para la comunicación pero no en lo referente al electromagnetismo. Las ondas de radio se utilizan desde hace más de 100 años. Hay otras muchas aplicaciones técnicas que hacen uso de los campos electromagnéticos.

La pregunta se hace normalmente porque se teme que la telefonía móvil utilice campos pulsados mediante una tecnología nueva de efectos desconocidos. Esto no es cierto. La señal de los sistemas de telefonía móvil es similar a la utilizada, por ejemplo, por la televisión.

La prohibición del uso de teléfonos móviles en aviones y hospitales ¿No es una prueba de que son dañinos?
No. Los efectos de la telefonía móvil en la salud son nulos. Sin embargo, para los muy sensibles aparatos a bordo de los aviones o instalados en los hospitales, los campos electromagnéticos de la telefonía móvil pueden representar una fuente de interferencias que altere su funcionamiento.

En el caso de la medicina moderna, se utilizan aparatos electrónicos muy sensibles para detectar enfermedades. Cuando alguno de estos aparatos fue comprado puede que no se hicieran pruebas de compatibilidad con los modernos teléfonos móviles: si el aparato no está lo suficientemente aislado, y a distancias menores de 1.5 metros, estos equipos médicos pueden, teóricamente, ser interferidos por los teléfonos móviles. Ésta es la única razón para la prohibición del uso de teléfonos móviles dentro de los hospitales.

La electrónica de los aviones es también muy sensible a los campos electromagnéticos para detectar señales muy lejanas. Esta sensibilidad hace que estos aparatos puedan verse afectados por cualquier interferencia de campos electromagnéticos causada por cualquier aparato electrónico de los pasajeros. Ésta es la razón de la prohibición del uso de los teléfonos móviles, interdicción que no sólo se aplica a éstos sino también a otros aparatos electrónicos como juegos electrónicos y aparatos CD, que tampoco son dañinos para la salud.

¿Por qué no se investigan los campos electromagnéticos?
Los campos electromagnéticos es un área muy estudiada a lo largo de la historia y en la actualidad. Es más, se puede decir que es uno de los fenómenos más investigados, con hincapié en el efecto de los campos electromagnéticos sobre el cuerpo humano. Existen actualmente alrededor de 10.000 investigaciones sobre este tema. Por ejemplo, sólo en Alemania se gastan alrededor de 3 millones de euros en la investigación de los efectos de los campos electromagnéticos en la salud. En España, Telefónica Móviles España patrocina actualmente varios trabajos de investigación sobre el efecto de los campos electromagnéticos sobre la salud. También existen otras empresas nacionales que están investigando el tema.

¿Hay saturación de campos electromagnéticos?
No. Los límites de radiación marcados por la legislación tienen en cuenta todas las fuentes electromagnéticas ya presentes. La última fuente de campos electromagnéticos en llegar a un lugar (en solicitar permiso para empezar a emitir) debe adecuarse para que el total de los campos electromagnéticos presentes (incluyendo los ya presentes y la nueva fuente de campos electromagnéticos) cumplan los límites recogidos en la regulación.

¿Pueden los campos electromagnéticos dañar las plantas?
No. Los transmisores instalados durante décadas en bosques no han tenido ningún efecto sobre éstos.

Los científicos que están estudiando estos temas, ¿niegan los efectos sobre la salud simplemente porque no saben explicarlos?
No. La experiencia a largo plazo en los campos electromagnéticos confirma que los campos electromagnéticos de la telefonía móvil no tienen efectos sobre la salud, aunque muchos adversarios de la telefonía móvil o personas simplemente mal informadas rechacen esta afirmación realizada por los científicos. Por supuesto que existen algunas cuestiones relacionadas con los campos electromagnéticos (como con cualquier otro tema) que no se conocen aún, pero esto no quiere decir que los científicos mientan.

Valores límite

Lunes, Septiembre 20th, 1999

¿Qué son los valores límite?
Son los valores del campo electromagnético que no deben ser excedidos donde pueda estar el público en general.
Los valores límite son especificados en niveles de campo (voltios por metro) o en niveles de densidad de potencia (vatios por metro cuadrado). Estos niveles pueden ser calculados y medidos por métodos objetivos.
Los valores límite son los siguientes:

Frecuencia Densidad de potencia (W/m²)
900 MHz 0,00045
1800 MHz 0,0009

Los valores límite de los campos electromagnéticos, ¿están recogidos en la regulación?
Sí. Estos valores límite están recogidos en la regulación europea en forma de recomendaciones, y en la regulación nacional en forma de Real Decreto (1066/2001 de 28 de septiembre).

¿Existen valores internacionalmente reconocidos?
Sí. A nivel internacional, aparte de la regulación de la Unión Europea, la comisión internacional para la protección de la radiación no ionizante (ICNIRP) junto con la organización mundial de la salud (OMS) han determinado valores límite que son los actualmente recogidos en la legislación de la Unión Europea y en la nacional. Valores muy similares se encuentran también en la legislación norteamericana.

¿Cómo son determinados los valores límite?
Los institutos de investigación, los científicos y los comités internacionales de protección de la salud han determinado, después de exhaustivos estudios, los niveles umbrales que aseguran que no se produce ningún efecto sobre la salud. Los valores límite son determinados exclusivamente teniendo en cuenta los efectos sobre la salud.

¿Quién garantiza que los valores límite son respetados?
Para que una estación base comience a emitir son necesarios una serie de permisos; entre ellos destaca los de la Dirección General de Telecomunicaciones, entidad que inspecciona regularmente las estaciones base para comprobar que estos valores no son superados.

¿Qué límites de radiación deben cumplir los teléfonos móviles?
Todos los modelos de teléfonos móviles deben cumplir con los estándares que aseguran que los niveles máximos de radiación especificados en los estándares no son sobrepasados. La organización mundial de la salud y la comisión internacional sobre protección de radiaciones no ionizantes supervisan los niveles especificados en los distintos estándares.

Los valores límites de radiación recogidos en la regulación ¿son fijados sólo por las empresas que utilizan estos campos?
No. Existe una comisión internacional, la Comisión Internacional para la Protección de las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP), que es completamente independiente de la industria. Sus recomendaciones son adoptadas como base de la regulación nacional y europea. Los miembros de esta comisión son médicos, biólogos y físicos de reconocido prestigio internacional. Ningún miembro de una empresa relacionada puede ser miembro de esta comisión.

Estructura legislativa

Domingo, Septiembre 19th, 1999

<font face="Arial"
>Real Decreto-Ley 1/1998 de 27 de febrero

sobre infraestructuras comunes en los edificios para el acceso a los servicios de
telecomunicación

(BOE 28-2-1998)<font
face=”Arial” >

2

<font face="Arial"
>Resolución de 26 de marzo de 1998

por la que se ordena la publicación del Acuerdo de Convalidación del Real Decreto-Ley
1/1998

(BOE 28-2-1998)<font
face=”Arial” >

3

<font face="Arial"
>Real Decreto 279/1999 de 22 de febrero,

por el que se aprueba el reglamento regulador de las infraestructuras comunes en los
edificios para el acceso a los servicios de telecomunicación

(BOE 9-3-1999)<font face="Arial"
>

4

<font face="Arial"
>Orden de 26 de octubre de 1999

por la que se desarrolla el reglamento regulador de las infraestructuras comunes en los
edificios para el acceso a los servicios de telecomunicación

(BOE 9-11-1999)<font
face=”Arial” >

5

Ley 38/1999 de 5 de noviembre,<font
face=”Arial” >

de Ordenación de la Edificación

(BOE 6-11-1999)<font
face=”Arial” >

6

Corrección de errores de la orden de 26 de octubre de
1999

sobre formato de ficheros y proyectos modificados

(BOE 21-12-1999)<font
face=”Arial” >

7

Resolución de 12 de enero de
2000,

sobre personal facultativo para la elaboración de proyectos de ICT

(BOE 9-2-2000)<font face="Arial"
>

8

<font face="Arial"
>Orden de 7 de junio de 2000

sobre ampliación de plazo para registro de instaladores de telecomunicación (10/11/2000)

(BOE 21-06-2000)

9

<font face="Arial"
>Resolución de 31 de octubre de 2000

por la que se establecen las bases de la convocatoria de un
ejercicio para evaluar la capacidad técnica en materia de instalaciones de
telecomunicación para poder solicitar la inscripción en el Registro de Instaladores de
Telecomunicación

(BOE 07-11-2000)

¿Qué es una ICT?

Sábado, Septiembre 18th, 1999

Una ICT -Infraestructura Común de Telecomunicación-, es aquel conjunto de elementos y prestaciones que dotan a los edificios de las instalaciones necesarias para acceder a los servicios de telecomunicación.

Conjunto de elementos y prestaciones
- Red de televisión (antenas, amplificadores, cables, tomas, elementos de reparto, etc.)
- Red de telefonía (elementos de reparto, cables, tomas, etc.)
- Red de telecomunicaciones por cable (amplificadores, cables, tomas, elementos de reparto, etc.)
- Canalizaciones para albergar dichas redes y otras de implantación futura (cuartos, registros, entubado, bandejas, etc.)

Edificios
Todos aquellos sujetos al régimen de propiedad horizontal,
- Bloques de viviendas
- Adosados
- Centros comerciales con múltiples propietarios
- Apartamentos
- Edificios de oficinas
- Urbanizaciones
- Etc.

Servicios de telecomunicación
- Radio y Televisión (convencional y vía satélite)
- Telefonía (analógica -básica- y digital -RDSI-)
- Telecomunicaciones por Cable (conocida popularmente como televisión por cable)
- Servicios de Implantación futura: telefonía con bucle local vía radio, …

Ámbito de aplicación
- Desde el 28 de febrero de 1998, por ley, es obligatorio la instalación de una ICT en los edificios de nueva construcción o en rehabilitaciones integrales de los mismos.
- También puede ejecutarse una ICT en el caso de que una comunidad de propietarios decida su instalación o la adaptación de la existente.

Implantación de una ICT

Viernes, Septiembre 17th, 1999

1. Encargar la redacción de un proyecto técnico a un ingeniero o ingeniero técnico de telecomunicación que, en sintonía con el proyecto arquitectónico, prevea las características de la ICT de acuerdo con la normativa vigente y con las necesidades de cada caso.

2. Cualquier Infraestructura Común de Telecomunicaciones debe cumplir, al menos, las siguientes funciones:

a. La captación y adaptación de las señales de radiodifusión sonora y televisión terrenales y su distribución hasta puntos de conexión situados en las distintas viviendas o locales y la distribución de las señales de radiodifusión sonora y televisión por satélite hasta los citados puntos de conexión.
b. Proporcionar el acceso al servicio de telefonía disponible al público y al servicio de telecomunicaciones por cable, mediante la infraestructura necesaria que permita la conexión de las distintas viviendas o locales a las redes de los operadores habilitados.
c. Dotar al edificio de elementos constructivos para dar soporte a las instalaciones reseñadas y otras de implantación futura,

3. El proyecto técnico junto con el arquitectónico deberán presentarse para obtener la licencia de construcción. Asimismo, una copia del proyecto técnico deberá presentarse en la Jefatura Provincial de Inspección de Telecomunicaciones correspondiente.

4. El propietario hará entrega de una copia del proyecto técnico al director de obra o al instalador de telecomunicaciones seleccionado para ejecutar la infraestructura común de telecomunicación proyectada. El instalador seleccionado deberá estar inscrito en el Registro de Instaladores de Telecomunicación de la Secretaría General de Comunicaciones.

5. Finalizados los trabajos de ejecución del proyecto técnico, el encargado de la ejecución hará entrega a la propiedad del inmueble y presentará en la Jefatura Provincial de Inspección de Telecomunicaciones que corresponda, un Boletín de Instalación expedido por el instalador de telecomunicación que haya realizado la instalación, como garantía de que ésta se ajusta al proyecto técnico. Dicho Boletín acompañará a un Certificado expedido por el ingeniero o ingeniero técnico competente en materia de telecomunicaciones que haya dirigido la ejecución del proyecto, visado por el Colegio profesional correspondiente, al menos cuando en éste se contemple la realización de infraestructuras comunes de telecomunicación en inmuebles de pisos de más de 20 viviendas, o que en las mismas se contemple la presencia de elementos activos en la red de distribución.

6. El Boletín y, en su caso, el Certificado, deberán acompañarse del protocolo de pruebas realizado para comprobar la correcta ejecución de la instalación.

7. Cuando, a petición de los constructores o promotores, para obtener la cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación, se solicite de las Jefaturas Provinciales de Inspección de Telecomunicaciones la acreditación del cumplimiento de las obligaciones establecidas en el Reglamento aprobado por el Real Decreto 279/1999, de 22 de febrero, dichas Jefaturas expedirán una certificación en la que se haga constar la presentación del correspondiente proyecto técnico que ampara la infraestructura común de telecomunicaciones y del boletín de instalación y, en su caso, del certificado, como prueba de que ésta se ajusta al proyecto técnico.

8. En los casos de inmuebles de nueva construcción, el citado boletín y en su caso el certificado, según proceda, será presentado junto con el certificado de fin de obra relativo a la edificación en el Ayuntamiento correspondiente, para obtener la licencia de primera ocupación.

9. Las instalaciones que conformen la ICT deberán tener un plazo de garantía mínimo de un año.