¿Existen riesgos para la salud asociados con vivir o trabajar cerca de antenas de estaciones base de telefonía móvil?
No. Las estaciones base operan a muy baja potencia, por lo tanto los campos electromagnéticos son muy débiles. Todos los científicos están de acuerdo en excluir cualquier riesgo para la salud a tan baja potencia. En la vida diaria y en áreas residenciales cercanas a estaciones base, la potencia emitida por las antenas está muy por debajo de los valores límites establecidos en la legislación. De acuerdo con las investigaciones científicas actuales, los límites de potencia garantizan protección de todos los riesgos imaginables.
¿Existe algún efecto a largo plazo causados por los campos electromagnéticos?
No. Por una parte, investigaciones previas no han encontrado evidencias fuertes de que los campos electromagnéticos a largo plazo se traduzcan en un detrimento de la salud; por otra parte, experiencias diarias de la vida cotidiana refutan este argumento. Así, por ejemplo, los televisores emiten campos electromagnéticos que se parecen a los emitidos por las estaciones base. Los televisores han sido utilizados durante 50 años. Hasta la fecha no hay ninguna evidencia que relacione el uso de este electrodoméstico con alguna alteración en la salud de las personas.
¿Qué son los efectos térmicos?
Los campos electromagnéticos generados por estaciones base y teléfonos móviles causan una transferencia de energía que se disipa en forma de calor en los tejidos biológicos cuando entran en contacto con él.
¿Cómo pueden las ondas electromagnéticas incrementar la temperatura de un tejido si no se ven ni se sienten?
Físicamente hablando, el cuerpo humano está formado por partículas. Las ondas electromagnéticas ejercen una fuerza (conocida como “fuerza periódica efectiva”) en esas partículas que a su vez se mueven contra otras. Esta fricción incrementa la temperatura del tejido. Las ondas generadas por las estaciones base tienen una frecuencia de 900 o 1800 MHz.
¿Son peligrosos los efectos térmicos?
No. El calentamiento del cuerpo por radiación, como por ejemplo en las terapias frente al dolor son frecuentes y en absoluto dañino. Ante una fuente de calor de cualquier naturaleza (natural o artificial, el sol o la calefacción de nuestras casas) el cuerpo reacciona eliminando el calor pasivamente por la sangre (por eso aumenta la vascularización en zonas expuestas) y activamente con la transpiración; a estos efectos se les denomina “efecto térmico”. La mayor parte del calor generado cuando utilizamos un teléfono móvil proviene de la batería del teléfono y no de los campos electromagnéticos.
¿Qué son los efectos no térmicos?
Las críticas hacia los teléfonos móviles se dirigen hacia la posibilidad de que causen efectos no térmicos como desorden del sueño, modificaciones sensoriales, etc. Ninguno de estos efectos ha sido probado a pesar de los exhaustivos programas de investigación ya realizados y a otros actualmente en curso. En algunos experimentos con niveles de potencia y frecuencias distintas de las de la telefonía móvil se ha detectado algún efecto no térmico pero bajo condiciones muy especiales.
¿Producen cáncer los campos electromagnéticos?
No. Los campos electromagnéticos generados por las estaciones base y los teléfonos móviles no causan cáncer. Los científicos están de acuerdo en afirmar que las ondas de radio no poseen suficiente energía para producir cáncer. Las pocas referencias bibliográficas que afirman que existen dichos efectos son completamente contradictorias y están basadas en experiencias o estudios epidemiológicos imposibles de repetir. Además, se debe añadir que los equipos de “alta frecuencia” son utilizados en terapias térmicas precisamente contra el cáncer.
¿Son comparables los campos electromagnéticos de la telefonía móvil a los de la alta tensión?
No. Esto es tan absurdo como comparar las ondas de radio de los equipos de telefonía móvil con la luz visible. Las líneas de alto voltaje no emiten ninguna radiación, sin embargo, generan campos eléctricos y campos magnéticos. Los sistemas de telefonía móvil forman un sólo campo llamado “campo electromagnético”. Es significativo que los campos de las líneas de alto voltaje cambien a 50 Hz, mientras que los campos de las estaciones base cambien a 900 y 1800 MHz, 36 millones de veces superior.
¿Existe alguna interacción de los campos electromagnéticos con otros factores ambientales?
No. Hasta la fecha no se ha encontrado ningún indicador de interacción entre los campos electromagnéticos y otros factores ambientales. Es muy difícil de determinar el número de factores que producen un determinado efecto, por lo que es casi imposible poder cuantificar de qué manera cada factor está implicado en un efecto.
¿Se está experimentando con la telefonía móvil?
No. La telefonía móvil no es tan reciente. La telefonía móvil es una nueva tecnología en lo referente al uso de la información y de la tecnología de ordenadores para la comunicación pero no en lo referente al electromagnetismo. Las ondas de radio se utilizan desde hace más de 100 años. Hay otras muchas aplicaciones técnicas que hacen uso de los campos electromagnéticos.
La pregunta se hace normalmente porque se teme que la telefonía móvil utilice campos pulsados mediante una tecnología nueva de efectos desconocidos. Esto no es cierto. La señal de los sistemas de telefonía móvil es similar a la utilizada, por ejemplo, por la televisión.
La prohibición del uso de teléfonos móviles en aviones y hospitales ¿No es una prueba de que son dañinos?
No. Los efectos de la telefonía móvil en la salud son nulos. Sin embargo, para los muy sensibles aparatos a bordo de los aviones o instalados en los hospitales, los campos electromagnéticos de la telefonía móvil pueden representar una fuente de interferencias que altere su funcionamiento.
En el caso de la medicina moderna, se utilizan aparatos electrónicos muy sensibles para detectar enfermedades. Cuando alguno de estos aparatos fue comprado puede que no se hicieran pruebas de compatibilidad con los modernos teléfonos móviles: si el aparato no está lo suficientemente aislado, y a distancias menores de 1.5 metros, estos equipos médicos pueden, teóricamente, ser interferidos por los teléfonos móviles. Ésta es la única razón para la prohibición del uso de teléfonos móviles dentro de los hospitales.
La electrónica de los aviones es también muy sensible a los campos electromagnéticos para detectar señales muy lejanas. Esta sensibilidad hace que estos aparatos puedan verse afectados por cualquier interferencia de campos electromagnéticos causada por cualquier aparato electrónico de los pasajeros. Ésta es la razón de la prohibición del uso de los teléfonos móviles, interdicción que no sólo se aplica a éstos sino también a otros aparatos electrónicos como juegos electrónicos y aparatos CD, que tampoco son dañinos para la salud.
¿Por qué no se investigan los campos electromagnéticos?
Los campos electromagnéticos es un área muy estudiada a lo largo de la historia y en la actualidad. Es más, se puede decir que es uno de los fenómenos más investigados, con hincapié en el efecto de los campos electromagnéticos sobre el cuerpo humano. Existen actualmente alrededor de 10.000 investigaciones sobre este tema. Por ejemplo, sólo en Alemania se gastan alrededor de 3 millones de euros en la investigación de los efectos de los campos electromagnéticos en la salud. En España, Telefónica Móviles España patrocina actualmente varios trabajos de investigación sobre el efecto de los campos electromagnéticos sobre la salud. También existen otras empresas nacionales que están investigando el tema.
¿Hay saturación de campos electromagnéticos?
No. Los límites de radiación marcados por la legislación tienen en cuenta todas las fuentes electromagnéticas ya presentes. La última fuente de campos electromagnéticos en llegar a un lugar (en solicitar permiso para empezar a emitir) debe adecuarse para que el total de los campos electromagnéticos presentes (incluyendo los ya presentes y la nueva fuente de campos electromagnéticos) cumplan los límites recogidos en la regulación.
¿Pueden los campos electromagnéticos dañar las plantas?
No. Los transmisores instalados durante décadas en bosques no han tenido ningún efecto sobre éstos.
Los científicos que están estudiando estos temas, ¿niegan los efectos sobre la salud simplemente porque no saben explicarlos?
No. La experiencia a largo plazo en los campos electromagnéticos confirma que los campos electromagnéticos de la telefonía móvil no tienen efectos sobre la salud, aunque muchos adversarios de la telefonía móvil o personas simplemente mal informadas rechacen esta afirmación realizada por los científicos. Por supuesto que existen algunas cuestiones relacionadas con los campos electromagnéticos (como con cualquier otro tema) que no se conocen aún, pero esto no quiere decir que los científicos mientan.